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Situado entre la costa y los Alpes franceses, el Parque Nacional de Mercantour es un destino alpino excepcional, con extensos pastos de montaña, lagos de aguas cristalinas, bosques de alerces protegidos y una gran diversidad de flora.

Se trata de un remanso de paz, lejos del bullicio de la ciudad, y hogar de una abundante fauna silvestre que los excursionistas pueden disfrutar con calma.



Declarado parque nacional en 1979, el Parque Nacional de Mercantour es uno de los once parques nacionales de Francia, con una extensión de mil 801 kilómetros cuadrados, el parque comprende seis valles, cada uno con su propio encanto: Verdon, Var-Cians, Ubaye, Tinée, Vésubie y Roya-Bévéra.

Caminar por los senderos del Parque es una de las mejores formas de conocerlo, empezando por el Valle de Fontanalba, ubicado en el corazón del Parque con paisajes rurales y una flora maravillosa que incluye orquídeas, lirios, gencianas y anémonas.

Fontalba es un paraíso para quienes aprecian la naturaleza en su estado más puro con rebecos y cabras montesas posadas en escarpadas paredes rocosas, y marmotas asomándose entre las flores primaverales en el Gias des Pasteurs.

Pero también está el majestuoso Valle de Valmasque con sus lagos multicolores, y por supuesto, el pequeño pueblo de Castérino que ofrece un entorno excepcional para los amantes de la montaña, donde se puede disfrutar de caminatas alrededor de los lagos y junto a los arroyos, en este maravilloso paraje natural.

Además, está el increíble Parque de Aventuras en las Copas de los Árboles de Merveilles atraerá a todas las edades, y el Lago de las Ranas, el croar nocturno arrullará incluso a los excursionistas más intrépidos.

Sin duda Mercantour es uno de los tesoros naturales mejor conservados de Francia y que darán un giro a cualquier visita a Menton.



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