La isla de Hydra es una pequeña isla griega localizada en aguas del golfo Sarónico, en el mar Egeo, al sur de Atenas, frente a la península de la Argólida, entre los golfos de Sarónico y Argólico, con una tradición culinaria basada en su larga historia y ubicación geográfica.
En el siglo 18, la isla sufrió un auge maritimo, y el paso de los barcos mercantes cargados de grano, cereales, arroz, aceite, mantequilla, algarrobas, bellotas, pasas e incluso caviar trasladados desde Alejandría hasta Constantinopla dejaron su huella.
Esa abundancia de productos se evidenció principalmente en las casas urbanas y acomodadas de la isla, y desempeñó un papel importante en su desarrollo gastronómico.
Con los mariscos como protagonistas, los platos regionales se combinan con una variedad de deliciosas carnes, y cuentan entre sus platos más famosos a las empanadas locales, rellenas de verduras de montaña, caracoles, carne estofada o guisada, sepia y calamares acompañados de pilaf, así como el salmonete savoro.

Para los amantes de la carne, el cordero kapama es una opción ideal, mientras que si visita la isla durante la Navidad, puede probar el sabroso membrillo con ternera.
También se destacan los famoso gogles, elaborados solo con harina y agua y que consisten en una pasta hecha a mano con forma de pequeñas almejas que se sirve con mantequilla derretida.
Hydra es también el lugar ideal para probar deliciosos dulces tradicionales, como los macarons de Hydra que son muy populares, los kourabiedes, las peras de almendra conocidas como achladakia, las skaltsounia y baklavas de azúcar.

Sin embargo, el postre favorito de los lugareños son los lalangites, unas tortitas bañadas en miel o petimezi, como llaman a una melaza de uva.
Y durante la Semana Santa, los platillos estelares son la magiritsa local y el cordero asado al espetón.

