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Un trineo jalado por perros es quizá una de las imágenes más invernales que uno pueda imaginar y probablemente el sueño de más de un amante de la nieve.

El frenesí de los perros en el trineo al partir, la calma del paisaje nevado y el sonido de los patines deslizándose a gran velocidad sin duda es una experiencia que vale la pena disfrutar al menos una vez en la vida y que encuentra en el Macizo de Vercors, en las montañas francesas, uno de los lugares ideales para desarrollarse.

Esta actividad tiene su origen en skijoring originario de Escandinavia, consistente en que una persona con esquís fuera tirada por un reno, antes de ser reemplazada por un caballo.



Pero el skijoring tiene otras variantes, una de ellas es la que suple al caballo con perros y se practica con esquís de fondo y un arnés combinando la técnica de deslizamiento del patinaje.

En los rincones más fríos y salvajes del Vercors, los mushers se han establecido con sus perreras y es justo aquí donde es posible descubrir a estos auténticos amantes de los perros, la naturaleza y el deporte, y empaparse de su vínculo con su manada y su entorno, que combina la comunión con el animal y la naturaleza.

El macizo de Vercors está ubicado en el Grand Veymont y consiste en un complejo relieve de acantilados, crestas, valles, quebradas en la famosa cadena montañosa de los Alpes, entre los departamentos franceses de Isère y Drôme.

A una altura de 2 mil 341 metros se divide en varias regiones, geográficamente e históricamente distintas: las Cuatro Montañas, los Coulmes, Vercors Drôme, las tierras altas y en las faldas, Royans, el Gervanne, el Diois y el Trièves.

A este lugar se le ha apodado la “Fortaleza”, que tras la Segunda Guerra Mundial, sufrió un importante cambio con la creación del maquis de Vercors, el desarrollo del turismo y la creación del parque regional en el territorio.

Ahora es un lugar para deportes en plena naturaleza donde el medioambiente está protegido y que resulta ideal para llevar a cabo diferentes actividades, una de ellas la conducción de trineo con perros.

Desde Méaudre hasta Autrans, los equipos se entrenan y ofrecen salidas con trineos jalados por perros, y las empresas de trineos ofrecen a los viajeros la oportunidad de aprender la disciplina, ya sea durante medio día o con cursos más largos.

En cualquier caso, lo primero es conocer a la manada, compuesta por unos diez perros por trineo.

Pese a lo que uno pueda creer, a los perros les emociona mucho el paseo, lo que resulta evidente al oirlos ladrar en un coro bastante alegre.

El curso, aúnque podría parecer complicado, resulta una maravilla sobre todo por la hermosa vista que ofrecern los magníficos espacios nevados que uno puede recorrer.

Cuando no hay nieve, ya sea en otoño, primavera o verano, el cani-rando es la versión sin nieve del skijoring.

Descubrir un sendero o una pista forestal a través de los ojos de un perro es una forma para nosotros, los humanos, de conectar con la naturaleza de una manera más animal y sensorial.

Para buscar experiencias de trineo con perros se puede consultar la página de Inspiration Vercors.



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