Resulta extraño imaginar algo tan familiar como YouTube expuesto al público en un museo sobre todo porque, según los estándares museísticos no puede considerarse antiguo, ni siquiera un objeto físico, pero también porque se ha alejado de su entorno cotidiano es decir, de los dispositivos.
Sin embargo, cuando en un nuevo contexto, el objeto ha adquirido un conjunto de valores diferente, tratándose menos de las historias individuales subidas, vistas, gustadas, comentadas y compartidas, para integrarse en una visión más extensa de su propia historia y el importante papel que ha desempeñado en la transformación de las formas en que las personas y las comunidades se unen en torno al contenido.
En este sentido, es como se puede entender la reciente adquisición por parte del Museo Victoria y Albert de Londres (V&A), de la primera página de visualización de YouTube disponible, con la imagen “Yo en el zoológico”, fechada el 8 de diciembre de 2006.

El video, a decir de los directivos del museo, captura un momento significativo en la historia de internet y el diseño web: la transición de una internet de solo lectura a una centrada en el contenido multimedia generado por el usuario, la interacción social y la colaboración, también conocida como Web 2.0.
YouTube surgió en un momento en que el acceso a banda ancha, cada vez más fiable y rápido, de la década de 2000 sustituyó a la lenta conexión a internet por línea telefónica de la década de 1990.
Con el auge del acceso a la web y a las cámaras digitales, este período también vio cómo más personas comenzaban a grabar y compartir vídeos que documentaban su vida cotidiana y otros eventos importantes.
YouTube se registró como empresa el 14 de febrero de 2005 y lanzó su primer sitio web en mayo de ese mismo año.
Fundada por Jawed Karim, Chad Hurley y Steve Chen, quienes formaron parte del primer equipo de desarrolladores y diseñadores de la empresa de tecnología financiera PayPal, su objetivo inicial era ofrecer una interfaz más intuitiva para subir y ver vídeos.
Inicialmente, como un sitio web de citas, evolucionó rápidamente hasta convertirse en un repositorio para todo tipo de vídeos.
El análisis de cómo interactuaban los usuarios con la plataforma pronto condujo a un rediseño y a la implementación de un reproductor de vídeo integrado y funciones interactivas, como botones para compartir, valoraciones, una sección de comentarios y una sección de vídeos relacionados.
YouTube no fue la primera ni la única plataforma para compartir vídeos disponible a mediados de la década de 2000 (véase también Myspace), pero sus primeros esfuerzos por impulsar la creación de comunidades y la participación crearon patrones de diseño de interacción para redes sociales y otras plataformas que aún se utilizan en la actualidad.
A pesar de una importante transformación de las tecnologías subyacentes, los elementos de la primera página de reproducción de YouTube siguen siendo fundamentales en el diseño y el funcionamiento de la plataforma en la actualidad.
La página de 2006 muestra el logotipo en la esquina superior izquierda, seguido de dos filas de menús de navegación, un banner publicitario y una gran columna a la izquierda que contiene el reproductor de vídeo.
Los comentarios se ubicaban debajo del reproductor, en la misma columna, y a la derecha había dos columnas para vídeos relacionados y sugeridos.
Esta interfaz sencilla, funcional y ligera era característica de la estética del diseño web de la época. Al mismo tiempo, un creciente enfoque y comprensión de los principios de usabilidad permitía a los usuarios interactuar fácilmente con plataformas que dependían cada vez más de su participación y la creación de contenido.

Pero, aún así es importante saber qué ha entrado exactamente en la colección del V&A con la adquisición del este video.
En primer lugar, hay que entender que el video de YouTube que ingresa en la colección se compone de tres objetos separados, y se necesitó un complejo proceso de reconstrucción para que la página de visualización funcionara como lo habría hecho en 2006.
Las tres partes son el código original del frontend, tal como lo capturó Internet Archive el 8 de diciembre de 2006; el archivo de vídeo de “Yo en el zoológico”, subido el 23 de abril de 2005; y los anuncios de YouTube de diciembre de 2006 y enero de 2007.
Como adendum, la obra es un ejemplo del tono lúdico de los anuncios en los primeros años de YouTube y con ello la informalidad que caracterizaba la cultura corporativa de internet a mediados de la década de 2000.

Distinguir el valor histórico de estos archivos fue una parte importante de la colaboración entre YouTube y el V&A por ello, los anuncios se han añadido a la colección del V&A, sumándose a su ya extensa colección de publicidad y diseño gráfico.
Como fenómeno cultural y social, la página de visualización de YouTube no solo es emblemática de la Web 2.0 y el auge del contenido generado por el usuario, sino también una señal profética de lo que se convertiría en la economía de los creadores y el capitalismo de plataformas.
Revela cómo las primeras decisiones de diseño se convertirían en fundamentales para los sistemas económicos y culturales más amplios que definen la vida contemporánea.
El enfoque de la industria tecnológica en el crecimiento y la innovación le otorga un ritmo que hace que mirar atrás y aferrarse a una historia única.
Por ello, esta adquisición representa una oportunidad emocionante para comprender el auge de las plataformas digitales y la historia y el diseño de la web.
A medida que la tecnología avanza a un ritmo cada vez mayor, el V&A aspira a ser un espacio para comprender cómo el mundo que diseñamos transforma nuestra vida cotidiana y configura la sociedad del futuro.
Hay que considerar que el V&A no es ajeno a los desafíos que supone coleccionar y exhibir objetos digitales, habiendo adquirido previamente ejemplos como la aplicación de salud reproductiva Euki en 2019 y la plataforma de redes sociales WeChat en 2017.



