La artista alemana Henrike Naumann, falleció el 14 de febrero de 2026, rodeada de su familia y amigos en Berlín, tras un diagnóstico de cáncer demasiado tardío.
A través de un mensaje en su sitio oficial, Clemens y Nina, amigos de la artista dieron a conocer la noticia en una publicación donde, a nombre de Naumann, agradecen a las personas que acompañaron en el camino de la escultora.
“En cada etapa de su vida, se rodeó de seres queridos, los acompañó a dondequiera que fuera y los conectó a través de su naturaleza cariñosa. Amaba su trabajo: organizar exposiciones, estudiar historia del arte y escribir sobre ella misma. Rebosaba de ideas y aún tenía muchos planes, quería conocer a mucha más gente y ver crecer a su hija. Hasta el final, organizó objetos para producir e implementar su emotivo proyecto: el Pabellón Alemán en la Bienal de Venecia”, dice el texto.

Henrike Naumann nació en Zwickau, Alemania en 1984.
En su obra reflexionó sobre problemas sociopolíticos en el ámbito del diseño y la decoración de interiores, y exploró la fricción entre opiniones políticas opuestas al abordar el gusto y la estética personal cotidiana.
En sus instalaciones inmersivas, organizó muebles y objetos creando espacios escenográficos en los que integra obras de vídeo y sonido y su práctica reflejó los mecanismos de radicalización y su conexión con la experiencia personal.

Su práctica artística se complementó con una amplia gama de conferencias y colaboraciones interdisciplinarias que reflexionan sobre las cuestiones inmanentes a su obra.
Recibió numerosos premios, entre ellos la Beca Karl Schmidt-Rottluff, el Premio Max Pechstein de la Ciudad de Zwickau, el Premio de Arte Leipziger Volkszeitung y la Beca de Villa Aurora / Casa Thomas Mann de Los Ángeles.

Se han realizado importantes exposiciones de su obra en el SculptureCenter de Nueva York, el Museo Busch-Reisinger de Harvard, el MoMA de Varsovia, el Memorial del Muro del Bundestag alemán, así como en la Bienal del Gueto de Haití y la Bienal de Kiev de Ucrania.
Henrike Naumann fue becaria del Programa de Investigación Artística de Berlín 2024/25 y había aceptado una cátedra de escultura en la Universidad de Bellas Artes de Hamburgo a partir de 2026.
Al momento de su muerte, se encontraba investigando la relación entre el arte y la guerra, y su obra, junto con la de Sung Tieu, representaría a Alemania en la sexagésima primera Bienal de Arte de Venecia de 2026.




